Desfile Universitario en Tupiza, Bolivia 12/11/2011
He mordido polvo. El suroeste de Bolivia es árido, altiplánico, lleno de cerros de más de cuatro mil metros y nadie se queja. Al contrario, siguen luchando día a día donde miles de familias muerden mucho más polvo que yo en las minas, caminos y ciudades. Tras 2 días en todo terreno desde Sucre llego a una comunidad alejada de toda civilización. La familia Cala-Condore se encuentra a más de 2 días a pie de Colquechaca (4047m de altura), el municipio más cercano, 6 horas en "movilidad" por pistas forestales pedregosas, movedizas e intransitables en breve, cuando llegue la época de lluvias. Las llamas y los cóndores, cuando no la nieve y el granizo, acompañan durante horas a los solitarios viandantes y pastores en estos bellos parajes marcianos. Tal vez los mineros ebrios del Cerro Hermoso se quejan, pero en ese estado yo no les entiendo nada de lo que dicen. Por la cara con la que me mira la señorita que me atiende en su central en Potosí creo haber sido la primera persona en tramitar un "reclamo" a la empresa ENTEL (Empresa Nacional de Telecomunicaciones). Quizá algún boliviano se haya quejado alguna vez pero no parece un pueblo que se queje mucho, por lo que deduzco que cuando lo hacen no les falta razón. Seguiré hacia el norte, a Cochabamba, buscando razones por las que ellos puedan quejarse.
sábado, 12 de noviembre de 2011
Primavera Boliviana
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