Rurrenabaque, 12/2012
Se va terminando mi viaje fotográfico por Bolivia. Sobrevolando a baja altura la selva boliviana se confirman mis sospechas. Cuando viajas por los interminables caminos de tierra, en numerosas ocasiones se ven salir hombres de la densidad vegetal cargados con tablones de madera listos para transportar. La jungla todavía permite ocultar la tala incontrolada de árboles tropicales. Todavía hasta que los vastos campos de arroz, los exorbitantes pastos sembrados para el ganado y las subrepticias plantaciones de coca descubran que el comienzo de alopecia de la selva Beniana se convirtió al final de la historia en calvicie total e irrecuperable. Estas calvas son manchas del cancer que padece el Planeta Tierra y son el síntoma del crecimiento insostenible que está experimentando el Mundo y en este concreto caso Bolivia y que además de a la naturaleza, hace tiempo que afecta a sus pobladores más desfavorecidos desde el Altiplano hasta la Pampa. Gracias por enseñarme tanto Bolivia, tendrás noticias mías pronto. Te deseo lo mejor. ¡Hasta pronto!
jueves, 22 de diciembre de 2011
Alopecia en el Beni
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario